Carta al director publicada en El Mercurio el 30 de diciembre de 2025
Sr Director:
A días del receso legislativo y en la recta final del Gobierno, la prensa informó que el 5 de enero se presentará el proyecto de negociación colectiva por rama. Juan Bravo, investigador de la UDP, advirtió que mientras la OCDE se había “descentralizado” -aunque reconoce que de manera moderada-, Chile arriesgaba ir contra la corriente. Conviene decirlo con claridad: está bien ir contra esa corriente. La descentralización de la negociación colectiva y su afincamiento exclusivamente en la empresa, que se produjo durante la dictadura en Chile, no fue un cambio neutral, sino una derrota histórica del mundo del trabajo. La propia evidencia de la OCDE muestra que los países con negociación por rama tienen mayor cobertura de la negociación sindical, menor dispersión salarial y mejores resultados distributivos. El aumento de la desigualdad en las últimas décadas está ligado a la fragmentación de la negociación, que debilitó el poder de las y los trabajadores y los conminó a actuar de manera aislada, empresa por empresa. La negociación por rama es el único mecanismo capaz de generar efectos distributivos agregados y distribuir también poder. Si la OCDE se descentralizó, no fue porque encontrara un mejor modelo, sino porque el capital ganó terreno y el trabajo perdió capacidad de coordinarse y actuar.
Gonzalo Durán, académico U. Chile investigador Fundación SOL
